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Expectativas para el sector lechero

El referente de lechería de CARSFE, Eduardo García Maritano analizó la situación del sector. Expresó que por fuera de todos los pronósticos que eran alentadores en cuanto a una demanda de lácteos a nivel mundial con una suba de precios, de golpe los indicadores estallaron generando así obvias expectativas en el sector.


“Las cosas que suceden se nos vienen encima y no hay un plan sistemático de la lechería para aprovecharlo. Seguimos teniendo una lechería climática. Los precios internacionales estallan y empieza el temor del cierre de las exportaciones, trae olas de si se van a cerrar las importaciones a la lechería, es imposible que se quede sin leche la Argentina.

Hay cosas que son oportunidades y que tendrían que ser una alegría para el sector no las aprovechamos de hecho el súper ciclo de las materias primas que tuvimos en los primeros años del segundo milenio, durante 10 años la lechería estuvo de fiesta y nosotros tuvimos en penitencia, entonces eso ahora el sector lo siente. Creo que hay otro ánimo desde la dirección nacional de lechería, hay otro diálogo y en ese sentido uno está esperanzado” enunció García Maritano a Tranquera Abierta diario.

Con respecto a la intención de debatir el pago de calidad desde el Estado, García Maritano enfatizó en que desde CRA, CARSFE tienen una posición muy clara respeto a eso. “Nuestro planteo está absolutamente en línea con lo que se planteó hace 18 años en el acta de San Francisco que la firmamos y seguimos sosteniendo eso que firmamos. Pero por primera vez se convoca desde un ámbito oficial a las entidades para consensuar una postura al respecto entre cada una de las ideas que tienen las entidades. Claramente tenemos que ir a una comercialización que se base en sólidos (grasa y proteína) con determinada calidad higiénico sanitaria en sistemas de transacción de libre decisión de las partes, pero bajo reglas de juego comerciales que le den seguridad a ambos sectores. En eso creo que hay una decidida intención de avanzar con el consenso de la producción y de la industria, con un trabajo de coordinación que nos parece excepcional, porque si no se hace desde un ámbito oficial, quien lo hace” finalizó.

En cuanto a cómo el tambo está atravesando la grave situación agroclimática reflejó que “No solo no fue la mejor agroclimáticamente sino que también económicamente. Hay un indicador para el público, muy sencillo, que si vos querés saber cómo está el tambo, miras cuanto está el kilo de soja y cuanto el litro de leche peso. Entonces cuando se tiene el litro de leche peso por litro y está igual o parecido a un kilo de soja, ganar o perder plata no es un problema de precio, es un tema de gestión. Cuando se tiene el litro de leche muy por debajo del kilo de soja, ahí se destruye la rentabilidad y en esa situación estamos en los últimos 5 o 6 meses, entonces volvemos al ciclo de rentabilidad negativa, volvemos a un ciclo donde los cereales toman una velocidad debido a la demanda mundial que no copia la leche salvo que aparezcan estos casos, entonces otra vez el precio de la materia prima leche toma competitividad con otras actividades”

El referente de Carsfe agregó a lo anterior que el hecho de que se compare soja con leche, (que muchos dicen que no tiene nada que ver) es que estos compiten con el uso de la tierra. “Alguna vez estando en Nueva Zelandia no podían entender como decíamos nosotros que la soja dejaba más plata que la leche. Porque decían que ellos dejaron de hacer agricultura porque se iban a morir de hambre y por eso hicieron sistemas ganaderos que tienen más renta. Entonces tranqueras adentro, está complicado. Para aquel productor que no tenga grano propio o que no tenga posibilidad de netear parte del gasto del concentrado con grano propio, está complicado. Hoy tenés un balanceado a 24 pesos casi al valor del litro de leche y eso te lleva más del 50% del cheque de la leche, no hay como aguantarlo y si estás en un campo alquilado, ni te cuento. Esa parte tranquera adentro, en lo económico financiero está complicado, porque además los sistemas son muy inelásticos. Para los tambos de hace 20 años cuando nos agarró la crisis del 2000 todavía era más vaca a campo, 4 kilo de grano, hoy tenés gente que tiene 28 litros pero eso son 12 kilos de grano a la vaca y si hay que comprarlo no te da, necesitas un litro de leche cerca del kilo de soja. Esto cuando se desbalancea es porque la distorsión de precios relativos es muy grande. La leche básicamente es peso y se usa mucho insumo que corrige por dólar básicamente los cereales.

En otoño nos pasa que es lógico que nos pidan más leche por la caída. Es la primera vez que recibimos mensajes de industrias pequeñas y medianas que necesitan leche porque el tambo de una línea se remató, que falta leche porque cerraron tambos. Nunca había pasado eso. La necesidad de reconstituir recibos porque los tambos que estaban ahí en el medio cerraron” finalizó en Tranquera Abierta diario el referente de lechería de Carsfe, Eduardo García Maritano.




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14/01/2022