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“APAGUÉ LAS COMPUTADORAS Y AGARRÉ LA PALA DE PUNTA”

La experiencia de Federico Clua que cambió radicalmente su actividad y hoy se expande como productor hortícola.


Algunos durante esta pandemia aprovecharon a generar varios cambios. Es así como de la nada a Federico Clua un día despierta con ganas de hacer otra actividad. Apagó las computadoras, va a su casa, agarra una pala de punta y empieza a puntear su patio. “Ya me estaba informando con tutoriales, había comprado algunas semillas y la primera siembra fue en el patio de mi casa, en el patio de una tía y en el lote de un gran amigo de la vida de Santiago Titón, lugar donde fue el pedazo de tierra más grande donde empecé a sembrar” relató Federico. 

Cuando las cosas para Clua empezaron a funcionar relativamente bien y a surgirle más ventas, sintió que necesitaba mayor espacio entonces empezó a hablar con distintos productores y “terminé en este hermoso campo y empecé a dar vuelta la tierra, a prepararlo, a sembrar y obviamente a esperar porque ya no tenía prácticamente verduras. Por suerte todo resultó bien y estoy en estas seis hectáreas. La idea es tener una mayor producción y poder abastecer de una manera más constante a los distintos distribuidores de verduras, gastronómicos, despensas y verdulerías en general”. 

Las especies que predominan

En estas seis hectáreas tiene cultivos con los que Francisco se siente más cómodo trabajando como la lechuga crespa, la rúcula, el repollo (aunque las hormigas le jugaron una mala pasada en esta temporada), los tomates cherry, la acelga, el verdeo, los zapallitos de tronco y la calabaza. “Cuando arranqué fue con la rúcula, que fue lo que traccionó el emprendimiento. Además, hay otra realidad de que la rúcula es un cultivo de corto plazo como el rabanito, entonces te da más tiempo a producirla, cosecharlo y venderlo, volverlo a sembrar y así ir calzando el mediano plazo con los otros cultivos” indicó Federico Clua.

“El mayor inconveniente que estoy teniendo hoy por hoy es la maleza. Ahora el campo se ve en mayor parte arado. Aprovechamos la temporada también que empiezan a caer las heladas para quemar en cierto modo la raíz, aunque no lo terminas combatiendo del todo pero que es una buena ayuda para la próxima temporada. Al hacer verduras y no siembra directa nosotros sí o si pasamos el disco muy seguido y una maleza como el cebollín se multiplica de manera exponencial y ahoga la verdura. Ese sería el mayor inconveniente que me estoy encontrando”.

La primera temporada en este campo fue muy buena, la segunda tuve mucha más invasión de esta maleza, por eso justamente quiero aprovechar todos los lotes que se han ido cosechando en ir pasando el arado, ir dando vuelta la tierra y rogar que en la próxima temporada no nos corra la maleza. Podemos meter toda la voluntad del mundo, pero es una maleza complicada” expresó Clua, quien también aclaró que esto es porque no se utilizan fitosanitarios y, por lo tanto, vuelven a lo convencional, utilizando todas las herramientas que tienen a disposición. 

Comercialización e inversiones

El primer inconveniente que con el que se encontró Federico fue cuando se quedó sin verduras y cuando se dio cuenta que necesitaba una extensión de tierra mayor para sus cultivos (no es propietario de los terrenos dende siembra), otro de los problemas fue que para no tener estos inconvenientes se tiene que tener un escalonamiento bastante prolijo: “Yo alquilo herramientas que por ahí no están a mi disposición y tal vez me atraso en alguna que otra siembra, pero acá Venado Tuerto necesitaría 150 hectáreas de campo, de huerta y no existe semejante cantidad de hectáreas sembradas y si hubiese la gente que viaja a los distintos mercados no tendían esa necesidad de viajar con tanta frecuencia”.

La demanda está todo el año, pero en verano lo que tengas te lo llevan. Tanto comercio chico, distribuidores como verdulerías en general. Acá mi fuerte fue y lo sigue siendo la rúcula, es sacar y sacar cajones por día y ya al otro día te están pidiendo cantidades de cajones. “Por suerte el tema de la comercialización y la demanda en Venado Tuerto es muy fuerte” precisó Federico.

La idea es que en un mes, mes y medio ya va a ser una realidad, un gran invernadero para poder producir intensivo, acelerar el proceso de crecimiento en la temporada que viene para poder ser más constantes. La otra idea es llegar a cubrir casi todo el campo con el riego por cinta de goteo y no tanto por aspersión: “En lugares que no haga falta será aspersión y en otros donde el riego es más puntual va a ser por goteo. Ahí creo que estaría cerrando una etapa muy importante de toda la estructura y organización de mi huerta” finalizó Federico Clua.




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14/01/2022