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CULTIVOS DE COBERTURA: UNA BERRERA CONTRA LA EVAPORACIÓN

El ingeniero agrónomo, productor y asesor técnico Sandro Raspo ratificó que la intensificación del uso de suelo tiene efectos beneficiosos son la vida, la materia orgánica y la capacidad productiva del recurso.


“La situación hoy es que nos encontramos con que hay bastante sequía en la región, son acotadas las lluvias y contra todos los pronósticos que siempre se pensó que el cultivo de cobertura consumía agua, cuando se empieza a estudiar y empezás a obtener ventajas. Hoy nos permite implantar todas las sojas cortas con los perfiles de humedad llenos con 160 o 170 mm. Básicamente porque los cultivos de cobertura al darle vida al suelo tienen mayor eficiencia de captación de agua y se tiene menos evaporación”. 

“Cuando el Doctor Quiroga en el año 92’ o 93’ empezó a trabajar con los cultivos de cobertura, me muestra y me cuenta que lo que hacía era aportar la barrera evaporación del suelo a través de una barrera verde y eso es lo que se empezó a medir en La Pampa, y a pesar de que en esa provincia escasea el agua cuando cortaba los ciclos de los cultivos de cobertura, al momento de la siembra tenía más agua. La técnica se empezó a masificar, la empezamos a estudiar y por ahí uno le empieza a faltar el respeto, y cuando por ahí vienen años donde la cantidad de lluvias son menores a las normales en general si no se tiene cuidado por ahí te puede pegar un palito un cultivo de cobertura”, concluyó Raspo. 

Materia orgánica e intensificación

Con la visita del Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez a Venado Tuerto se vio como también algunas especies empiezan a tener mayor reconocimiento en esta zona donde uno de los problemas (tal vez el más grave de ellos) en el sistema de siembra directa es la compactación, donde también el cultivo de cobertura entra a trabajar. En este sentido el ingeniero agrónomo dijo: “el tema de la compactación básicamente se da porque hay una gráfica pérdida de materia orgánica en los sistemas de producción. Esa materia orgánica fundamentalmente está apoyada por la actividad radicular. Nosotros cuando hacemos un maíz de 120 quintales y atrás de este maíz de 120 quintales en zona de Venado Tuerto podés hacer una vicia de seis toneladas se está aportando al sistema aproximadamente unas 7 a 10 o 12 toneladas de materia seca de raíces. Cuando sembrás una pastura, por año aportas entre 20 y 25 toneladas de materia seca de raíces y eso produce una estabilización en la materia orgánica. 

“La materia orgánica es el componente fundamental del suelo que regula la compactación” explicó el ingeniero agrónomo e indicó que tiene planteos entre -estables y estabilizados-, “hay una gran diferencia entre un planteo que es estable y uno que se va a estabilizar. El que se va a estabilizar es un planteo que tiene cultivos de cobertura, tienen intensificación, pero no todos los años, en cambio los estables sí ya tienen intensificación todos los años con cultivo cobertura y lo que estamos viendo es que, a pesar de intensificar con cultivos de cobertura, se hace muy difícil sostener el contenido total de materia orgánica del suelo, sí podemos aumentar el contenido de materia orgánica joven”.

Ahí está la discusión, en si se puede empezar a trabajar con los cultivos de cobertura para poder pasar esa materia orgánica joven a rendimiento y que esa materia orgánica joven también empiece a recuperar la materia orgánica total del suelo y cuando hablo de los sistemas estabilizados son sin remover, sistemas de siembra directa y no sembrar directamente. Hay zonas agroecológicas donde se pueden hacer. Refiriéndome directamente al maní y a la papa. No diciendo que el maní y la papa sean malos cultivos. El tema está en que hay que diseñar cómo todos los actores de la cadena, desde el productor, el que industrializa el maní o la papa hasta los Estados, todos deben empezar a tener regulaciones para poder empezar a hacer todas las explotaciones. Yo creo que este es un país que tenemos que producir de todo pero en cada zona agroecológica como corresponda. Pero cuando se va a producir la remoción de suelo es bastante complicado. El terremoto que se le produce a la biodiversidad bacteriana es muy alto. Hoy por hoy estamos llevando unos importantes estudios donde estamos midiendo la concentración relativa enzimática de distintos cultivos de cobertura, distintos tablones de cultivo de cobertura y estamos teniendo datos muy elocuentes. 

Esto nos está diciendo que a medida que nosotros intensificamos los cultivos de cobertura en base a leguminosas o mezclas de leguminosas logramos tener muchísimo mayor biodiversidad y mayor cantidad relativa de enzimas en el suelo. Eso viene de la mano de que estamos contando con el el fósforo orgánico que tenemos en el suelo, que estas bacterias no lo pasen a inorgánico, para empezar a bajar la cantidad de fertilizantes usados, para bajar la cantidad de nitrógeno y no impactar en el medio ambiente, para hacer producciones más estables. Esta es la última línea de investigación que estamos llevando, porque nos dimos cuenta que los cultivos de cobertura de bases leguminosas con sus mezclas sembrando soja posteriormente, da 7 quintales más que el testigo” expresó el asesor técnico. 

Suelos impotentes

El ingeniero agrónomo Sandro Raspo también compartió otra reflexión que siempre se la hace a los productores y consiste en que un productor de Venado Tuerto hace 10 años atrás cosechaba 100 quintales de maíz y ponía 45 o 50 kilos de nitrógeno. En cambio, hoy un productor también de la misma ciudad cosecha en promedio unos 120 quintales de maíz y está poniendo 200 kg de N, y dice: “evidentemente o las compañías no han desarrollado la genética y lo estamos haciendo a fuerza de fertilizante, que no es así y lo que ha pasado realmente es que los suelos cada vez pierden potencia, pierden esa potencia biológica. Eso es lo que nos está pasando. Nosotros tenemos un grupo que se llama Suelos y Sistemas que somos investigadores y gente privada que se dedica a desarrollar esos temas y lo que planteamos es que con pequeños pulsos y mezcla de agronomía con pequeños usos de fertilizantes, lograr reactivar el suelo. Explicándolo a esto como si fuese una charla de café en un club diría que ahora yo peso 120 kg y que yo no puedo ir a jugar un partido de fútbol, tengo que empezar a hacer despacio gimnasia, yoga o salir a caminar y al suelo le pasa exactamente lo mismo. Tenes un suelo que tiene poca actividad biológica entonces para tener productividad le pones 300 kilos de urea, pero realmente se necesita que esta urea por actividad biológica pase a nitrato y cada vez tenés que poner más porque pasa menos. Entonces lo que proponemos a través de estos sistemas estables, donde influye el aumento de materia orgánica, el aumento de la microbiología del suelo, el aumento de las enzimas. Esto lleva básicamente a que siempre haya más humedad en el suelo y tenemos unas aliadas importantísimas que son las lombrices, que son las que nos marcan la vida macro biológica del suelo. Todo este paquete hace que en el largo tiempo y sosteniendo la técnica de los cultivos de cobertura, nos pueda llegar al 7, 8 o 10 años a estabilizar los sistemas”.




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14/01/2022