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ALTOS RENDIMIENTOS PARA LOS TRIGOS DE LA REGIÓN

Según el ingeniero Gustavo Ferraris del INTA de Pergamino, se trata de una combinación de ambiente, germoplasma y manejo de la nutrición.


“Realmente el ciclo de incremento, de rendimiento en los últimos siete u ocho años en lo que es la zona núcleo del sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires, hemos pasado de una media de rendimiento de 4000 kg, a los niveles que vemos hoy de 5.000 o 5.500 kg. habiendo también lotes de 6.000 kilos por hectárea, señaló Gustavo Ferraris especialista del Inta de Pergamino e indicó que “una de las variantes tecnológicas que han permitido que este crecimiento ha sido la liberación de variedades de alto rendimiento a partir de variedades como son Ceibo y todas las demás que se están sembrando hoy ha habido un salto genético con la introducción de un germoplasma francés que mediante cruzamientos con el germoplasma mexicano ya existentes le ha permitido dar una ganancia de rendimiento con una razonable sanidad, ha sido un blend fantástico para la zona”. 

Por supuesto que ese crecimiento en los rendimientos potenciales, debió a ser acompañado por una mejora en la nutrición de los cultivos y que el productor, especialmente a partir del año 2015 cuando hubo una liberación de los mercados en mejores condiciones comerciales, realmente adoptó estas mejoras tecnológicas, incrementando las dosis, mejorando la distribución de los fertilizantes, en el sentido de que por ejemplo el nitrógeno no se aplica solamente a la siembra, sino que se espera hacer una división, una parte a la siembra y otra parte durante el ciclo de cultivo, lo cual también le permite armonizar en alguna medida rendimiento y calidad.

“Tenemos que ver que en esta campaña que estamos finalizando, la 2021 de trigo, en gran parte del nitrógeno que se ha aplicado fue adquirido a precios de inicio de año que no tiene nada que ver con los actuales, mientras hoy nos encontramos con un fertilizante referencial como la urea, en el orden o incluso por arriba de los 1.000 dólares la tonelada allá por febrero o marzo cuando se hicieron muchas de las compras estaba en el orden de 400 dólares por tonelada. Entonces el desafío va a ser la próxima campaña, para poder hacer mejores diagnósticos porque las dosis seguramente deberán tener algunas medidas ajustadas, incrementando en la mejor medida posible la eficiencia” indicó el ingeniero Ferraris sobre las relaciones no favorables en cuanto a los precios actuales entre los grandes fertilizantes en el caso de que continúen como los que se mantuvieron en esta campaña. 

Fertilización por cultivo y en el sistema

Con relación a si es determinante que algunas estrategias se definan por sistema y no por cultivo por solo una temporada, el ingeniro Gustavo Ferraris afirmó que todo esto tiene que ver con aquellos elementos que tienen residualidad y que uno de los casos paradigmáticos es el de fósforo, donde un planteo que contempla la reposición de los nutrientes que se extraen con los granos es el más racional. “Lo mismo con otros elementos como las bases, por ejemplo, calcio y magnesio hasta azufre, uno puede considerar que tiene cierta residualidad entonces el productor puede diseñar una estrategia donde a lo largo del tiempo vaya reponiendo la extracción, cuide la acidez, y eso le permite inclusive, por ejemplo, en momentos donde los precios de los fertilizantes aumentan, bajar un poquito las dosis, porque en campañas anteriores o en las siguientes tiene relaciones de precios más favorables, ahí puede acentuar la estrategia de reposición e incrementar las dosis. Tener un capital de buenos niveles de fósforos nos permite fertilizar un poco menos que en años con precios desfavorables y para fertilizar un poco mejor cuando estas relaciones se acomodan. 

En el caso del nitrógeno, las decisiones son más puntuales porque lo que no asimila el primer cultivo en general después se pierde por lixiviación o por inmovilización en la materia orgánica, de modo que para nitrógeno la fertilización está dirigida a fertilizar el cultivo”, amplió Ferraris. 

Cultivos de servicios

El Ingeniero de INTA Pergamino también se refirió acerca de cómo analiza la irrupción de los cultivos de servicio o cultivos de cobertura desde el diseño de las estrategias de nutrición de los cultivos partiendo desde la inquietud de si se fertilizan los cultivos de servicio: “los cultivos de servicio pueden ser un agregado, una estrategia de fertilización con elementos químicos. Nosotros vemos que acompañando este crecimiento de los rendimientos que mencionamos, por ejemplo, de nitrógeno han ido aumentando constantemente. Cuando hace 7 u 8 años atrás la media de la región estaba en agregar 160 o 180 kg de urea o de UAN como promedio, hoy fácilmente en esta campaña se ha llegado a 300. Ese incremento muchas veces que puede no ser sostenible desde lo económico, como estamos viendo ahora, por ejemplo, que aplicar una dosis de 300 kg de fertilizante implicaría una inversión de 300 dólares por hectárea, solamente en nitrógeno, que es muy elevado, que hasta podría volverse anti económico y además implica un disturbio en el suelo porque es una inyección violenta, es un fertilizante químico que provoca cambios en el Ph y cambios en la microflora. Entonces, por ejemplo, la introducción de nitrógeno del sistema mediante la siembra de especies que sean capaces de fijarlo como vicias, inclusive legumbres que van para cosecha como puede llegar a ser una arveja, implica en alguna medida un medio natural para ingresar en el sistema, para lo cual puede llegar a ser muy favorable y una herramienta que a mediano plazo incremente la mineralización de los suelos, cosa que nosotros vemos que está muy apagada, es decir, los niveles de materia orgánica han bajado tanto por la cantidad de años de cultivo que tienen todos los campos que ya la mineralización de la materia orgánica es poca y dependemos mucho de los fertilizantes. Entonces esto puede llegar a ser una alternativa para remediar eso y no tener que depender tanto de los fertilizantes. Otro, por supuesto que las ventajas de los cultivos de cobertura es que también el trigo para eso es una herramienta insustituible, es el combate contra las malezas tolerantes y resistentes a los herbicidas más habituales, particularmente en lo que es la especie de género Amaranthus o Conyza que en la región están completamente instaladas y que la mejor estrategia que podemos hacer y la más barata es ocupar el nicho de producción con otros cultivos, ya sea de cosecha o de cobertura. 

Productos biológicos

Los productos biológicos podrían insertarse como aporte o como herramientas adicionales al esquema que existe actualmente. Gustavo Ferraris afirmó “creo que sí. Si bien tenemos que dimensionar las posibilidades de acción que tienen. Obviamente que no tienen el impacto de un fertilizante fosforado o fertilizantes nitrogenados o alguno de los productos que nos brinda la química moderna, como por ejemplo, un fungicida que tiene una acción de choque y que elimina la enfermedad de un día para el otro, pero yo creo que el objetivo de mejorar la microflora del suelo, de tratar de reemplazar aquellos organismos deletéreos por otros más favorables que exigen nitrógeno, producen enzimas, vitaminas y que solubilizan fósforo, y que promueva el crecimiento en general, es una muy buena idea. Lo que vemos es que a lo largo del tiempo y a partir de los numerosos estudios que hace la industria, estos productos han ido mejorando y aumentando. Antes se conocía muy poco pero hoy tenemos una variedad de biofungicidas, por ejemplo, como promotores de crecimiento y fijadores libres como pseudomonas y sobre todo una variedad interesantísima de productos experimentales que yo creo que en los próximos años van a acompañar y eficientizar para los agroquímicos de uso habitual” concluyó el especialista en nutrición de cultivos y suelos.




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24/05/2022