El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas participó del Congreso Nacional de Ateneos CRA 2026, realizado en Tucumán bajo el lema Re-Evolución Federal: el nuevo código del campo. Destacó el rol de las nuevas generaciones, la importancia de la ética y la institucionalidad, y la necesidad de construir un gremialismo auténtico, representativo y arraigado en las bases.
En el marco del Congreso Nacional de Ateneos CRA 2026, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, compartió un mensaje dirigido a los jóvenes ateneístas de todo el país, a quienes definió como protagonistas del presente y una de las grandes potencias del campo argentino. En un encuentro que reunió a cientos de jóvenes rurales, puso en valor la formación dirigencial, el compromiso institucional y la responsabilidad de construir una representación gremial sólida, federal y con visión de futuro.
Castagnani remarcó que los ateneos son espacios fundamentales para formar dirigentes con valores, capacidad de escucha y vocación de servicio. Los jóvenes no son solamente el futuro del campo argentino: son su presente y su gran potencia. Tienen la responsabilidad y la oportunidad de prepararse, participar y aportar nuevas ideas, sin perder de vista la historia, los valores y el compromiso con los productores que representan, fue el mensaje central de su intervención.
El titular de CRA también hizo hincapié en la importancia de la ética, la institucionalidad y el respeto por las opiniones diferentes como pilares de toda organización gremial. Señaló que el debate, aun cuando existan diferencias profundas, debe darse con argumentos, responsabilidad y respeto, entendiendo que la pluralidad fortalece a las instituciones y que ninguna construcción colectiva puede sostenerse sin principios y reglas compartidas.
En ese sentido, planteó que el gremialismo agropecuario debe mantener su autonomía frente a los gobiernos, sin caer en posiciones de obsecuencia ni adoptar una oposición automática. La función de una entidad representativa, sostuvo, es defender los intereses de los productores, acompañar las decisiones que contribuyan al desarrollo del sector y plantear con claridad las diferencias cuando las medidas no respondan a sus necesidades. La representación gremial exige independencia de criterio, coherencia y una agenda propia, más allá de quién ejerza el gobierno.
Asimismo, destacó que la fortaleza de CRA nace de su estructura federal y de un trabajo orgánico que comienza en cada productor, se expresa en las sociedades rurales de base, se articula en las confederaciones y encuentra su representación nacional en CRA. El gremialismo se construye desde abajo hacia arriba, escuchando al productor, recogiendo las realidades de cada región y transformando esas demandas en propuestas concretas. CRA tiene sentido cuando representa esa voz federal, con participación, debate y compromiso, fue el concepto que atravesó su mensaje.
Para Castagnani, la formación de los jóvenes debe ir acompañada de una comprensión profunda del rol que cumplen las entidades rurales: representar, gestionar, proponer y defender al productor con responsabilidad institucional. Esto implica involucrarse en los problemas cotidianos del campo, pero también aportar ideas para el desarrollo de las comunidades, el arraigo en el interior y la generación de oportunidades para las próximas generaciones.
Finalmente, el presidente de CRA convocó a los jóvenes a asumir el desafío de renovar la dirigencia sin perder la esencia del gremialismo rural: la defensa genuina de los productores, la participación democrática, la ética y el trabajo colectivo.
Una renovación que no significa empezar de cero, sino fortalecer lo construido, abrir espacios a nuevas ideas y sostener una representación federal capaz de dialogar, debatir y alcanzar consensos sin renunciar a sus principios. Bajo la consigna Re-Evolución Federal: el nuevo código del campo, el Congreso Nacional de Ateneos CRA reafirmó la importancia de formar dirigentes comprometidos con sus comunidades y con una institucionalidad que se construye todos los días, desde las bases y con la participación de todo el campo argentino.



