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Inicio prometedor de la campaña agrícola con mejores reservas de agua

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La campaña agrícola se perfila con condiciones hídricas iniciales significativamente más favorables en comparación con las últimas cinco temporadas, marcando un panorama de optimismo cauteloso. Sin embargo, la atención se centra en la evolución de los fenómenos climáticos a gran escala y regionales, que podrían moldear el escenario futuro.


Actualmente, nos encontramos en una fase neutral del fenómeno “El Niño oscilación del sur” (ENOS), una condición que se mantiene desde principios de año (otoño) y se proyecta para continuar al menos hasta julio, según los pronósticos actualizados mensualmente.

No obstante, la especialista Natalia Gattinoni del Instituto de Clima y Agua del INTA, en un anticipo exclusivo, señala que los modelos internacionales indican una probabilidad de transición hacía una fase “niña” para el verano, la época clave para los cultivos estivales, con una probabilidad de “niño” inferior al 10%. Este panorama exige un análisis profundo, ya que:

? Históricamente, la fase “Niña” se asocia a condiciones de sequía

? La neutralidad no siempre garantiza “normalidad” en términos de lluvias, en el área agrícola central, podría implicar lluvias más escasas durante la primavera y el verano

Por ello, Gattinoni enfatiza la importancia de analizar el impacto de años naturales o “niña” previos y subraya que “va a ser importante nuevamente para el productor cuidar el agua en el suelo”

Fenómenos regionales y la tendencia a altas temperaturas

Más allá del ENOS, existen fenómenos de escala regional (como la entrada de sistemas frontales, el anticiclón del Atlántico o los vientos desde el sur de la Antártida) que, si bien por ahora se encuentran en condiciones neutrales, ganan mayor impacto en primavera y son clave para ajustar los pronósticos a corto plazo. Estos fenómenos, que cambian más rápidamente que un “niño” o una “niña”, serán monitoreados de cerca, ya que pueden generar variaciones significativas en el clima local.

En cuanto a las temperaturas, los pronósticos trimestrales continúan marcando un verano con temperaturas normales más cálidas en gran parte del país., Natalia Gattinoni advierte que esta es una “tendencia que venimos observando” y que los

eventos de altas temperaturas en momentos críticos para los cultivos se han vuelto más frecuentes en los últimos años.

Adaptarse o, mejor dicho, prever la probabilidad de estos escenarios a partir de la información histórica y los pronósticos, será un factor clave a tener en cuenta.

La recuperación hídrica: un buen inicio con desafíos pendientes

El Ing. Pablo Mércuri responsable del INTA CERN, confirma que la campaña se inicia con “mucha más disponibilidad de agua” en comparación con las cinco campañas previas, gracias a muy buenas lluvias invernales que incluso generaron excesos en algunas zonas, como la región núcleo. Esta condición, con una excelente recomposición de agua superficial y en el perfil del suelo (hasta 1 o 2 metros), no se observaba desde la segunda mitad del año 2019, antes del inicio de la sequía extraordinaria de más de tres campañas consecutivas.

A pesar de este alentador punto de partida, el panorama no es de recuperación total en todos los indicadores hídricos. Las napas freáticas, fundamentales como “surtidor” para los cultivos en períodos de estrés, aún no se han recuperado completamente y muchos indicadores regionales siguen en situación crítica o de muy lenta evolución. Ejemplos de esto son la profundidad de las napas o los niveles del río Paraná y el agua en zonas de esteros y humedales en Corrientes, reflejan la disponibilidad hídrica regional y todavía muestran un camino de recuperación por delante.

En síntesis, la campaña arranca con un importante “colchón” hídrico que debe ser aprovechado, pero la vigilancia constante de los indicadores de agua y la preparación para posibles escenarios de escasez o altas temperaturas serán cruciales para el éxito de la producción.




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29/08/2025