El último informe del USDA sorprendió con datos alcistas para trigo y soja, mientras el anuncio de Estados Unidos sobre futuras compras agroindustriales de China volvió a impulsar expectativas en los mercados. En Argentina, la cosecha de soja avanzó con fuerza, el maíz perdió dinamismo comercial y el trigo comienza a mostrar señales de una campaña con menor área, pero precios más firmes.
La última semana dejó una combinación de factores internacionales y locales que volvieron a mover al mercado de granos. Por un lado, el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mostró recortes de stocks globales y señales alcistas especialmente para trigo y soja. Por otro, la cumbre entre Estados Unidos y China generó inicialmente decepción por la falta de anuncios concretos, aunque luego Washington sorprendió al comunicar que el país asiático compraría productos agroindustriales estadounidenses por unos 17.000 millones de dólares anuales, además de las 25 millones de toneladas de soja ya comprometidas.
Según explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral “el mercado espera anuncios concretos de negocios agrícolas tras el encuentro entre Trump y Xi Jinping, pero eso no ocurre en un primer momento y los granos reaccionan a la baja. Sin embargo, el anuncio posterior de compras agroindustriales por parte de China vuelve a darle sostén a los precios”.
En paralelo, el conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa sin resolución y mantiene cerrado el tránsito comercial en el Estrecho de Ormuz, situación que sigue presionando al alza los costos energéticos y logísticos a nivel mundial.
Soja: menos stocks en EE.UU. y fuerte avance de cosecha en Argentina
El USDA elevó la producción estadounidense de soja para la campaña 2026/27 a 120,7 millones de toneladas, 4,7 millones más que en el ciclo previo. Sin embargo, el dato que sorprendió al mercado fue la baja de stocks finales, que quedaron en 8,44 millones de toneladas, 1,5 millones menos de lo esperado por los analistas.
“El ajuste de stocks responde principalmente a una mayor molienda y a mejores exportaciones previstas para Estados Unidos. La suba de molienda tiene lógica por el mayor corte de biodiésel, aunque genera dudas el crecimiento proyectado de exportaciones en un contexto donde China incluso habla de reducir sus importaciones”, señala Romano.
En ese sentido, China proyecta compras de soja por 95,5 millones de toneladas debido a una caída en su rodeo porcino, muy por debajo de las 114 millones que estima el USDA.
Mientras tanto, Brasil continúa consolidando una oferta récord. La CONAB elevó la producción brasileña a 181,6 millones de toneladas y el USDA proyecta 186 millones para la próxima campaña. Para Argentina, el organismo estadounidense prevé una producción de 50 millones de toneladas.
En el plano local, la cosecha argentina avanzó con fuerza y alcanzó el 58%, tras sumar 24 puntos porcentuales en apenas una semana. Con pronósticos climáticos secos, el grueso de la trilla podría completarse rápidamente.
Además, las ventas de productores comenzaron a acelerarse y superaron por primera vez el millón de toneladas semanales. “La comercialización viene muy lenta, pero empieza a activarse. Aun así, la originación sigue por debajo de los niveles históricos”, indica Romano.
Otro dato relevante es que la industria aceitera argentina comenzó a implementar sistemas de geolocalización para separar soja HB4 y evitar rechazos de compradores europeos.
Maíz: caída de producción global y menor dinamismo comercial local
En maíz, el USDA redujo en 26 millones de toneladas la producción estadounidense esperada para la campaña 2026/27, aunque el ajuste resultó menor al que esperaba el mercado. Los stocks finales de Estados Unidos quedaron en 49,7 millones de toneladas, todavía elevados en términos históricos.
A nivel global, el dato fue más contundente: los stocks mundiales caerían 17 millones de toneladas hasta 277,5 millones, ubicando la relación stock/consumo en 21,1%, cerca del promedio histórico y marcando el segundo año consecutivo de reducción.
“El mercado ya descuenta un escenario de menor oferta global de maíz, especialmente por problemas climáticos en Brasil, pero la falta de anuncios concretos con China termina arrastrando los precios junto con la soja”, explica Romano.
En Brasil, la consultora Agroconsult redujo la estimación de maíz de invierno a 112,1 millones de toneladas, muy por debajo de las 123,9 millones del ciclo pasado, debido a la falta de lluvias.
Para Argentina, el USDA proyecta una producción de 55 millones de toneladas, cinco millones menos que el ciclo previo por reducción de área sembrada.
En el mercado local, la cosecha avanzó lentamente y alcanzó apenas el 32%, en parte porque los productores priorizaron la recolección de soja. La caída de Chicago impactó directamente sobre los precios locales y desalentó ventas.
“Los productores están mucho más vendedores de soja que de maíz. En maíz la baja internacional sí se traslada al mercado doméstico porque los precios locales venían muy por encima de la capacidad de pago”, sostiene Romano.
Trigo: fuerte impulso alcista por recortes globales y deterioro climático
El trigo fue el cultivo que mostró las señales más firmes en el informe del USDA. El organismo redujo en ocho millones de toneladas los stocks finales mundiales y aplicó fuertes recortes productivos entre los principales exportadores.
Estados Unidos ajustó su producción a 42,48 millones de toneladas, el menor volumen desde 1972. También hubo bajas importantes en la Unión Europea, Australia, Canadá y Argentina.
Además, la situación climática en Estados Unidos genera preocupación creciente. La condición del trigo de invierno cayó al 28% entre bueno y excelente, contra 54% del año pasado. El crop tour en Kansas mostró rindes promedio de apenas 26 qq/ha frente a los 30 qq/ha históricos, mientras que en Oklahoma comenzaron a cosechar un mes antes de lo habitual por la sequía y el exceso de calor.
“Hoy el trigo es el mercado con fundamentos más sólidos. Los recortes productivos globales y los problemas climáticos en Estados Unidos están generando un escenario claramente alcista”, afirma Romano.
En Argentina, las proyecciones privadas apuntan a una reducción de área sembrada. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima una caída de 3%, mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un recorte de hasta 7%.
Aun así, la producción seguiría siendo relevante, con estimaciones que van de 18 a 21 millones de toneladas.
Los precios firmes ya comenzaron a incentivar negocios anticipados de la campaña 2026/27. Actualmente las ventas a precio representan casi el 6% de la producción esperada, frente al promedio histórico del 4% para esta época del año.



